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Yamaha Drum Session
Por: Matías Méndez
Date con una baqueta en el pecho.

Un Teatro Oriente repleto de gente, y bateristas!
Imagínense entrar al Teatro Oriente para ver un concierto. Ahora imaginen el mismo teatro, pero completamente repleto de extremo a extremo con personajes de todas las edades, de todos los estilos (particularmente metaleros y fanáticos de Dream Theater) y con las más variadas pintas. Finalmente, háganse la idea de que TODOS ellos no son sino bateristas: esa infame clase de músico que tamborilea respaldos y zapatea pisos profusamente, cual si fuesen estrellas de rock en pleno concierto… Ese fue el ambiente que me recibió apenas entré al Oriente el pasado martes 16 para presenciar el Yamaha Drum Session 2007. Y debo decir que yo también me sentí un cómplice: también soy batero.
En el escenario brillaban los atriles y tambores de tres impecables baterías Yamaha, con sus respectivos platillos y accesorios. De izquierda a derecha, se podían ver los tarros de Camilo Torres, Akira Jimbo y Carlos Figueroa, cada uno con su estilo particular que mencionaré más adelante. Más de alguno babeaba con intensidad mientras tomaba fotos de los instrumentos.
Camilo Torres exhibiendo su técnica
A las 21:00 hrs. se apaga la música y las luces bajan su intensidad. Se ilumina el escenario y aparece quien sería nuestro anfitrión durante la velada: el ex Vj de Mtv Alfredo Lewin. Luego de mencionar a los gentiles auspiciadores que hicieron posible el evento, el legendario presentó al primer artista de la noche; el profesor Camilo Torres, encargado de inaugurar el evento con una notable clínica de batería.
La batería de Camilo Torres sigue una línea bastante tradicional en lo que respecta a su configuración. Ideal para tocar ritmos latinos y jazzeros, el profe supo hacer uso de todos sus implementos para mostrarnos con un intenso solo inicial una amplia variedad de ejercicios de independencia que más tarde explicaría. Haciendo uso de su conocida labia, Camilo Torres comenzó a desmenuzar su solo parte por parte, hablando de los distintos ritmos y claves que utilizó en ostinatos y stickings (mozambique, tumbao, rumba y samba). De su presentación rescato especialmente la velocidad con que desarrollaba patrones extremadamente complejos, sin perder nunca el pulso y manteniendo un estilo impecable en el uso de las baquetas. Donde se cayó en un principio fue en algunas inconsistencias en el mantenimiento del primer ostinato, pero que remedió con el segundo patrón que finalmente devino en un ritmo de samba que hizo cabecear rítmicamente a toda la audiencia. En general, una excelente presentación, llena de referencias técnicas y enseñanzas propias de un viejo crack de la batería que, si bien dejaron colgados a quienes no manejaban el lenguaje, ilustraron a todos quienes estábamos ahí dispuestos a aprender.
Entrevista original en este link.
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